AMIRsalchichas variadas

Si realmente te preocupa la salud de tus hijos has de prestar atención a lo que comen. En realidad, a lo que hay que atender es al consumo de los alimentos ultraprocesados, que no son comida, sino preparaciones comestibles.

 

¿Qué son los alimentos ultraprocesados?

Son preparaciones comestibles industriales que se elaboran a partir de sustancias derivadas de otros alimentos. En otras palabras, estas sustancias no tienen ningún alimento completo, sino una cantidad ingente de ingredientes.

Esto no es malo, el problema es que los ingredientes que se utilizan han sido sometidos a algún tipo de proceso previo, como la hidrogenación, la refinación de las proteínas, la fritura del aceite y la extrusión de cereales o harinas.

Si prestas atención a las etiquetas podrás encontrar materias primas refinadas como la sal, harina, aceites vegetales o azúcar. También reflejarán aditivos como potenciadores del sabor, conservantes, emulsionantes, colorantes y edulcorantes.

 

¿Qué alimentos se consideran ultraprocesados?

Abarcan prácticamente el 80 % de los comestibles de un supermercado. Nos referimos a la bollería, a las bebidas azucaradas, las carnes procesadas, los lácteos azucarados, las pizzas, los postres y a las barritas dietéticas o energéticas. También son precocinados, los nuggets y los cereales refinados.

 

Si son tan insanos, ¿por qué se consumen tanto?

Estos productos están fabricados para un consumo masivo y, para ello, es necesario que contengan una serie de características organolépticas que estimulen el apetito intensamente.

Se trata de productos muy accesibles y con muy buenas campañas publicitarias. Si les das a tus hijos muchos alimentos ultraprocesados estarás eliminando de su dieta la comida real.

Todos estos productos contienen, en mayor o menor medida, grasas poco saludables, aditivos, sal y azúcar, que junto con las harinas refinadas incorporadas a los productos, aporta gran cantidad de calorías vacías perjudiciales para la salud.

La comida altamente procesada requiere suprimir partes sustanciales del alimento original, como sucede cuando se refinan las harinas. En los ultraprocesados se eliminan el germen y el salvado del cereal, que precisamente es lo que lo hace saludable.

 

¿Cómo afecta su consumo a la alimentación y salud de tus hijos?

Vas a verlo con un sencillo ejemplo. Un paquete de Donettes y una bebida energética tienen unos 200 gramos de azúcar con los que el páncreas deberá trabajar. Si esta cantidad de azúcar se consume un día de forma esporádica, no pasa nada. Pero si ha de gestionar una cantidad de azúcar como esta todos los días, se disparará la insulina y desencadenará una alteración metabólica. A esto se le conoce popularmente como diabetes tipo II.

Pero no todo acaba aquí. El cuerpo tendrá un exceso hepático de grasa que provocará que el colesterol incremente sus niveles, pudiendo derivar en un problema cardiovascular. Por otro lado, la energía no consumida se almacena como grasa generando obesidad.

Para prevenir estas situaciones y cuidar la alimentación de los pequeños resulta esencial consumir alimentos sin etiqueta y frescos. Hablamos de verduras, hortalizas, frutas, frutos secos, legumbres, semillas, pescados, cereales integrales, huevos y carnes.

En el supuesto de que estos alimentos lleven etiquetas, debes evitar consumir los que contengan más de tres ingredientes.

 

¿Deriva la obesidad del consumo de ultraprocesados?

El aumento de la obesidad en los últimos 5 años ha sido casi de un 4 % entre la población española. 2 de cada 10 niños tienen sobrepeso.

En la sociedad actual, muchas veces, primamos la comida rápida. Sin embargo, esto no significa que haya que consumir ultraprocesados, pese a su menor coste. Por ejemplo, una comida rápida puede ser un bote de Yatekomo, pero también una lata de atún y otra de pimientos del piquillo. La diferencia está en que el primero cuesta aproximadamente 1 euro y el segundo lo triplica.

El problema radica en la falta de concienciación. Se pueden consumir alimentos frescos con mínima transformación como verduras y frutas, pescado o leche fresca. Otros alimentos que sufren un leve procesado son los garbanzos de bote, la pasta, el aceite de oliva, los guisantes ultracongelados o el pan. En todos ellos no se altera la base del alimento.

En cambio, en los ultraprocesados la matriz del alimento sufre una transformación. Una galleta no es un alimento ni es recomendable consumir bollería industrial, refrescos o zumos procesados.

En definitiva, para cuidar la salud de tus hijos resulta conveniente que te preocupes porque tengan una dieta equilibrada con un alto consumo de verduras, frutas y fibra y un bajo consumo de azúcares, grasas y sal. La dieta mediterránea es perfecta si se combina con ejercicio físico. Cuéntanos, ¿cómo te preocupas tú por la alimentación y salud de tus hijos?