ConsejosEspecialidadesMedicinadibujo de electro cardiograma de un corazón

Para ser cardiólogo has de estudiar Medicina y especializarte en el cuidado del sistema cardiovascular. Esta tarea no es baladí, sino que requiere mucha disciplina y compromiso por tu parte. Deberás prepararte a conciencia y aprobar todos y cada uno de los exámenes con la mejor nota posible. Solo así se hará realidad tu sueño.

 

Ingresa en una buena escuela de Medicina

Para poder ser un buen cardiólogo has de formarte con los mejores profesionales y en los mejores hospitales. Es probable que sepas dónde quieres estudiar, pero si no es así, has de valorar las mejores opciones lo más pronto posible.

Debes buscar una escuela que se ajuste a tus metas a largo plazo, a tu personalidad y limitaciones económicas. Esto es muy relevante porque no todas son iguales. En algunas facultades se dedican más a la investigación y, en otras, se vuelcan más en la atención al paciente.

Una vez que has preseleccionado los centros en los que te gustaría estudiar, debes tener en cuenta otros aspectos. Nos referimos al periodo de matriculación, a las notas de corte y a los honorarios que tendrás que abonar. En algunas Universidades se puede añadir una carta de recomendación. Por lo tanto, no tengas reparo en solicitarla si ves que se puede añadir junto a la solicitud de ingreso.

 

¿Cómo ser exitoso en una escuela de Medicina?

Los profesores tendrán un papel muy importante durante tus años de estudios. Serán decisivos a la hora de conseguir un puesto en los programas de residencia. Recuerda que suelen ser ellos los que escriben las cartas de recomendación y te interesa que estas sean favorables.

Escoge a un profesor como mentor y desarrolla una buena relación profesional con él.

Para ser cardiólogo necesitas obtener el Grado en Medicina que son 6 años de estudios. Además, debes cursar el sistema de formación específica en la especialidad de cardiología intervencionista, no intervencionista o cardiología pediátrica, entre otras. Esta formación específica también se denomina MIR -médico interno residente-, tiene una duración de 5 años y debes preparártela a conciencia.

Una vez que te has capacitado como cardiólogo, comienzas a formar parte de la bolsa de trabajo de esa especialidad. Gracias a la residencia estarás totalmente familiarizado con las funciones que deberás desarrollar. Entre ellas se encuentran evaluar y asesorar a los pacientes, leer sus expedientes médicos y tratarlos.

Rotaciones en cardiología

Durante tercero y cuarto comenzarás a realizar tus primeras incursiones en un hospital. Lo normal es que pases por todas las especialidades. No obstante, si quieres trabajar como cardiólogo, hazte oír para rotar en ese departamento y enfocarte ahí todo lo posible.

 

Oportunidades de trabajo

Como cardiólogo tienes una gran cantidad de opciones para trabajar. Puedes ejercer tu profesión en un laboratorio de investigación, en un hospital privado o público, como funcionario en algunos departamentos del Gobierno y también puedes abrir tu propia clínica privada de especialidad o compartirla con otros reputados profesionales y crear una clínica de especialidades, si así lo deseas.

El salario medio de un cardiólogo oscila entre los 40 000 y los 52 000 euros anuales. Es una profesión muy valorada y con gran demanda en los países desarrollados.

 

Empezar temprano

Si tienes claro desde joven que quieres ser cardiólogo, resulta conveniente que prestes atención a tus notas desde el instituto. Para ello, has de construir hábitos de estudio saludables, dedicar tiempo a hacer deporte, así como tener tiempo libre. Si eres capaz de compaginar todo ello, desarrollarás una buena disciplina. Esto te será muy útil en tus años de estudios universitarios.

No descuides tus estudios y las pruebas de acceso a las Universidades. Si consigues una buena nota media, tendrás más posibilidades de acudir a la Universidad de Medicina que siempre has soñado.

Los años de bachillerato son cruciales para poder obtener una buena nota y conseguir el acceso a la Universidad. Si puedes, no está de más que realices actividades de voluntariado. De este modo, podrás comprobar de primera mano lo que representa esta profesión y lograrás experiencia en dicho campo. Procura ser voluntario en clínicas médicas en las que puedas acumular experiencia, sobre todo, si son de un cardiólogo.

En definitiva, si has decidido ser cardiólogo indicas ser una persona con ambición. Recuerda que, a pesar de que el trayecto puede ser muy estresante, costoso y difícil, también será muy gratificante. Por ello, si quieres prepararte bien para poder superar los exámenes, ponte en contacto con nosotros. Tenemos una amplia experiencia reconocida en la preparación de los mejores profesionales. ¿Aceptas el reto?